Por Oscar González, dirigente socialista, secretario de Relaciones Parlamentarias del gobierno nacional.
Nota publicada en Tiempo Argentino
Nota publicada en Tiempo Argentino
En 1942 Alfredo Palacios logra que el Senado apruebe su iniciativa estableciendo que el trabajo de los cosechadores temporarios sea controlado por los departamentos de Trabajo de cada provincia, que el transporte de los mismos sea en “coches higiénicos”, que la vivienda provista sea “adecuada” y que los peones tengan obligatoriamente “atención médica yfarmacéutica”, al tiempo que prohíbe el paro de los salarios en especies y obliga a hacerlo en moneda de curso legal. Diez años después, en 1952 la película Las aguas bajan turbias, basada en una novela del escritor comunista Alfredo Varela dirigida y protagonizada por el realizados peronista Hugo del Carril, impacta en la opinión pública de la época al mostrar descarnadamente las condiciones del trabajo esclavo en los yerbatales del Alto Paraná.



